El Perdón en la Comunicación: Investigación de la Universidad de Ohio

En esta oportunidad vamos a explorar la relación que tiene el perdón con la comunicación. Un grupo de investigadores de la Universidad de Ohio se reunió para analizar por qué casi siempre resulta tan complicado pedir perdón. Lo que descubrieron es muy revelador.

Entre sus hallazgos, que pueden resultar de utilidad para aplicarse como estrategia que promuevan la comunicación eficiente, se encuentran los siguientes:

1.-Primero, asumir la responsabilidad en primera persona, es decir, usar frases interpersonales como «-sé que te enojaste mucho o lamento que estés lastimado.-» No funciona porque parece que ese dolor o enojo han sido circunstanciales.

Reconocer la plena responsabilidad de un acto y asumir que cometimos un error es lo mejor que se puede decir.

Es mucho mejor decir «-lo siento mucho, cometí un error.-» que utilizar este tipo de frases que son más de tipo evasivas.

Las justificaciones no sirven.

Dicen los investigadores en este estudio trata de justificar un error, suele ser algo muy natural. Sin embargo, para quien resultó afectado por dicho error puede significar que una negociación, como una especie de intención de disculpa.

2.-Entonces se explica lo que sucedió sin pretender defenderse.

Va a resultar mucho más honesto y va a generar más simpatía en la otra persona que simplemente en decir cosas que pueden sonar como justificaciones.

3.-Mencionar un «pero» puede ser fatal.

Usar la palabra «pero» mientras explica una disculpa puede echar para atrás todo el terreno que pueda haber ganado hasta el momento con la conversación. Un «pero» equivale a una excusa directamente. Así que hay que evitar, hay que quitar del vocabulario la palabra «pero».

4.-Pedir perdón no es la solución.

Dicen los investigadores en este estudio, aunque parezca irónico, decir al otro te pido perdón puede ser muy impersonal y lo hace sólo como una frase común, una frase ya hecha a la que nadie quiere dar cuenta de esa frase. Debe decirse enmarcado por reflexiones que sean personales, específicas, auténticas y honestas.

5.-O sea, en lugar de pedir perdón, simplemente decir lo siento mucho, perdóname.

Es mucho mejor hacer reflexiones personales donde nosotros vemos la razón y reconocemos ante la persona en qué nos equivocamos.

Cuál fue el error?

Qué es lo que pensamos mal?

Por qué no debimos haber dicho lo que dijimos?

Es una manera mucho más efectiva que simplemente decir lo siento.

Perdón por qué? Se vuelve como algo más profundo y no como una frase hecha de la que uno está acostumbrado a escuchar mil veces.

Muchas veces habrán escuchado estar discutiendo con alguien que diga que me pidas perdón no alcanza ya la ofensa está hecha. Ya no me sirve «perdón».

Bueno, entonces por eso es importante hacer reflexiones más que pedir perdón, mostrar que uno está reflexionando sobre el error.

6.-Y muy importante, el último punto que arrojó este estudio, que es clave el dejar claro que uno va a intentar no volver a cometer el mismo error, aunque se ofrezca una disculpa más sincera y mejor explicada. De nada sirve si el error se repite o aunque no se vuelva a repetir, si uno no muestra la intención de no volverlo a repetir.

Así que es muy importante dejar claro que uno tiene toda la intención y que se va a esforzar por no volver a cometer el error.

Estos puntos son fundamentales para entender cómo realmente funcionan las comunicaciones complicadas, las comunicaciones difíciles, sobre todo cuando hemos cometido un error que queremos reparar.

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